Saltar al contenido
Valentín Pedrosa

Discurso de la inauguración de la exposición "Zapatos Sexuados"

Me gustaría exponer, brevemente, el origen y el significado de esta exposición, de cómo se ha ido gestando y de qué circunstancias la han rodeado hasta llegar al resultado que hoy os presento. Todo empezó en Murcia hace dos años cuando asistía a una reunión anual de centros de empresas: cuatro y media de la tarde y una reunión aburridísima donde se recogían las conclusiones de dos días de trabajo. En este tipo de situación, de forma natural, cojo lo que tengo a mano y me pongo a dibujar lo primero que se me ocurre. En aquella ocasión tenía un posavasos y empecé a dibujar un zapato. El resultado fue un boceto simpático que concluí poniéndole atributos masculinos. Cuando salimos de la reunión empecé a madurar la idea de hacer una serie de dibujos y de pinturas sobre este tema. Posteriormente hice muchos apuntes, algunos de los cuales han cuajado en la obra que veis aquí y otros han quedado durmiendo en el cuaderno. También escribí algunas anotaciones y reflexiones alrededor de las distintas ideas que la elaboración del trabajo me sugerían. Una de ellas, por ejemplo, fue por qué en nuestro lenguaje casi todas las cosas son masculinas o femeninas y por qué cuando nos enfrentamos a algo nuevo, casi siempre, incluso de forma inconsciente, lo encuadramos en un género. Esto también ocurre con las ideas, con los proyectos y con todo lo que tenga que ver con nuestra condición humana. Hubo también reflexiones sobre la pérdida que estamos originando en el lenguaje, en nuestra historia y en nuestras ideas, por el intento, casi siempre torpe, de limpiarlo de componentes sexistas, al eliminar cualquier referencia natural al género. Todo esto me condujo a pensar en la estrecha relación que existe entre la cultura, el lenguaje, las ideas y nuestra condición sexuada. Y cómo cada una de ellas influye en las otras de forma sutil pero absolutamente determinante. Todas las obras se hicieron partiendo de estas reflexiones. Tomando objetos humildes, como pueden ser los zapatos, para dotarlos de la vida y de la sexualidad propia del que los está mirando. En cada uno de ellos el sexo es un acento que nos recuerda nuestra forma de pensar y de ver el mundo. Obras como “Zapato macho con buen ojo” o “ Los ojos no tocan el zapato” nos pueden hacer meditar, con una sonrisa en los labios, sobre el equilibrio y la mesura, tan necesarias, o sobre la moralidad apagada de nuestra sociedad. O bien, obras como “Tacón de aguja sobre fondo rosa” o “desnúdame antes de salir sobre fondo malva” nos pueden hacer pensar en la belleza interior y en la exterior y de cómo la inteligencia las puede hacer confluir. Aunque algunas obras puedan parecer frívolas y algún título jocoso y divertido, cada obra y cada título pretenden ser un espejo y un punto de partida para una reflexión particular sobre nuestra posición ante el mundo, nuestra forma de dignificarlo y en última instancia nuestra forma de transcenderlo. Espero que cada pintura os permita una reflexión personal que, de alguna forma, enriquezca, con un soplo de verdad, vuestro mundo interior. Espero que disfrutéis contemplándolas tanto como yo haciéndolas.

Muchas gracias.

Valentín Pedrosa

← Volver a textos